Esta recetita es para esos días que te levantas y no tienes ganas de tomar tostadas o dulces. También es aplicable a esos días en los que el pino se niega a salir y estás deseando plantarlo… es un estupendo laxante, aunque algo rápido.

En tan solo unos 10 minutillos tienes hechos los churritos con poquísimos ingredientes.

Ingredientes para unas 4 ruedas:

Ingredientes

  1. Un huevo
  2. Harina de repostería. Vale cualquiera, yo pongo la que más me gusta.
  3. Bicarbonato o gasificante.
  4. Sal. Un pellizco.
  5. Leche.
  6. Aceite de girasol. En este caso todo depende del sabor, a mi me gusta freir con girasol porque quedan más suaves y crujientes.
  7. Opcional: Algo de azúcar hace que queden algo más crujientes, supongo que le sumará algo de calorías al plato…

Proceso:

En primer lugar se pone el huevo, la pizca de sal y el bicarbonato en una fuente y se bate bien.

Una vez batido todo se echa la leche, un vaso mas o menos y se bate de nuevo.

Cuando ya está todo bien mezclado se va añadiendo la harina poco a poco sin dejar de batir para que no salgan grumos hasta que la textura sea la de unas natillas algo líquidas.

Este punto es algo peliagudo ya que si queda demasiado líquido al echarlo en el aceite caliente se divide en porciones pequeñitas que se queman y fastidian el aceite ya que lo dejan perdido de grumos quemados y hay que filtrarlo para seguir haciendo los buñuelos y en el caso de dejarlo demasiado espeso los buñuelos quedan demasiado compactos.

El punto lo iréis dando con el ensayo y error, lo bueno es que tan solo hay que echar un poco más de harina o algo más de leche entre rueda y rueda.

Ahora viene lo divertido. Se vierte en la sartén, con aceite bien caliente, la crema con un embudo para hacer una espiral que vaya del centro de la sartén hacia fuera quedando como veis en la foto. Podéis observar los grumos quemados de la rosca anterior, que era demasiado líquida y tuve que corregir añadiendo algo de harina.

En 20 ó 30 segundos, un momentito sólo para que haga por abajo, se da la vuelta a la rosca, que ya debe estar de una pieza y se deja dorar un poquito. Ya os digo, el proceso de este último paso es más o menos rápido tanto en cuanto el aceite esté más o menos caliente.

Una vez está dorado se saca a un plato con papel absorbente que quite el exceso de aceite y se repite el proceso hasta que se termine la crema.

Resultado Final:

Resultado final. Buñuelos.

Mis niñas se lo toman con azúcar, pero a mi me gusta mojarlos en chocolate espeso y calentito. Dad rienda suelta a la imaginación.


Si te ha gustado la receta, lloraría de emoción si la compartieses…

    Miguelón

    Amante de la cocina casera, de la tecnología y de la vida en familia.

    Creador de este tinglado.

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