Por aclamación familiar voy a contaros otra receta de torrijas, esta vez de Leche y canela.
Esta receta tiene un problema, que desde que la he hecho, todo aquel que entra en la cocina no para de chupar las paredes del olor que se ha quedado impregnado.
Ingredientes
- Pan de torrijas
- Azúcar
- Leche
- Huevos
- Canela en rama
- Canela molida
- Aceite de oliva
- Corteza de limón
Al fogón
Se hierve la leche con la canela en rama y la corteza de limón. Este es el momento en el que, independientemente de que pongáis el extractor a tope, se va a impregnar la cocina con un delicioso olor dulzón a arroz con leche. Debéis de tener cuidado porque sube muy rápido la leche y se os puede quedar todo hecho un asco.
Una vez enfriada la poción mágica (la leche), se pasa el pan de torrijas por la leche para que se empapen bien y se van apartando en un plato cuidando que suelte la leche sobrante.
En un recipiente se mezcla el azúcar y la canela molida que luego echaremos a las torrijas ya fritas.
Se bate el huevo, se pasan por el las rebanadas de pan de torrija y se doran en aceite caliente.
Se escurren bien, y se van colocando en una fuente por capas echando la mezcla de azúcar y canela que habíamos hecho antes.
Ya os las podéis comer.












