Os voy a contar lo que hice anoche para cenar. Hice suficiente cantidad para que haya segundo plato de hoy.
Ingredientes:
- Para las albóndigas
- Un par de dientes de ajo.
- Vino blanco
- Sal
- Perejil
- Carne picada, pescado, chocos… Imaginación al poder. A mi me gusta la carne picada mixta de cerdo y ternera, pero quedan igual de bien con cualquier otra carne o pescado.
- Pan rallado o harina, según el gusto de cada cual
- Para la salsa
- Una cabeza de ajo
- Una cebolla
- Aceite de oliva
- Sal
- Azafrán o colorante alimentario amarillo
Al fogón:
Albóndigas
Se hace un machado o majado en un mortero con el ajo, el perejil y la sal. cuando está todo bien triturado se añade el vino blanco y se mueve para que se emulsione todo vertiéndolo justo después sobre la carne picada.
Una vez bien mezclado todo, según si ha quedado demasiado pegajoso, se añade algo de pan rallado o harina para que sea más manejable a la hora de hacer las bolas de carne.
Con una cuchara sopera se van separando porciones y redondeándolas para después depositarlas en una fuente previamente espolvoreada de pan rallado o harina, para que no se peguen.
Entre cada capa de albóndigas se va esparciendo harina para que queden sueltas.
La salsa
Se trocea la cebolla y el ajo, se doran en algo de aceite de oliva. Una vez dorado se separa del aceite y se tritura con una batidora.
La mezcla resultante se vierte de nuevo en el aceite y se le añade azafrán para que tome el color amarillo.
Se depositan las albóndigas en la salsa y se añade agua si es necesario para que cubran las albóndigas.
Se cortan un par de rodajas de pepino, se echa hielo en un vaso o copa y se sirve un buen Gin Tonic para disfrutar del olor de la cocción. Yo he elegido en este caso Hendricks, pepino fresto y Fever-Tree. Pensaba servirme una London Gin pero no me gustaba con las tónicas que tenía en el frigorífico y la lima no estaba demasiado fresca.
Mientras nos alegramos la vida con una copita poco cargada, se deja cocinándose a fuego lento hasta que la salsa se reduzca a la mitad más o menos.
A la hora de servirlo me gusta acompañarlo con algo de zanahoria rallada.













